
Y sigo sin seguro médico... nomás me acuerdo. A pesar del yoga que me trago casi todos los días para estar "sana", en la menor provocación me aterrorizo: un dolor de estomago, jaqueca constante, temblorín nervioso de un ojo y la mano; cosas que seguramente mas de uno en la ciudad sufre constantemente, pero que a mi me lleva al pensamiento de terminar nuevamente en un hospital, no quiero, me niego y lo acepto. Ese malestar interno que no cesa y que concede pequeños flachazos de felicidad discontinua y llena de enfermedad mental, no me puede llevar a nada bueno... quizá a un hospital psiquiátrico, terapia intensiva, deterioro físico, operación cerebral y recuperación lenta.... tan lenta. Supongo que nunca me repondré del todo, pero me gustaría pensar que puedo por lo menos hacer lo que corresponde a estar ocupando un lugar en este globo terraqueo, respirar.